HIGÜEY, La Altagracia. – La imprudencia no fue la culpable, fue el abandono.
En la mañana de hoy, una yipeta fue a parar a una cuneta en la carretera que conduce a los sectores Anamuya y Los Ríos, cuando su conductor intentó esquivar a otro vehículo para evitar una colisión de frente. El hecho, que por poco termina en tragedia, no es aislado.
Residentes de la zona denuncian que son múltiples los accidentes de este tipo que han ocurrido en esas mismas inmediaciones, sin que hasta el momento las quejas de la comunidad hayan encontrado eco en las autoridades.

Se trata de una vía extremadamente estrecha, sin paseo y sin condiciones mínimas de seguridad, por donde a diario circulan vehículos de todo tipo: motores, carros, yipetas, camiones y autobuses. Un verdadero cuello de botella donde los conductores tienen que tirarse a la cuneta para salvar la vida.
NI AYUNTAMIENTO NI OBRAS PÚBLICAS
A pesar del peligro inminente y de los constantes reclamos de los moradores, ni el Ayuntamiento de Higüey ni el Ministerio de Obras Públicas han tomado la decisión de intervenir esta importante vía.
Los comunitarios no piden lujos. Piden una obra necesaria que puede evitar la muerte de muchas personas.

Hacemos un llamado contundente al alcalde y al Concejo de Regidores del Ayuntamiento de Higüey: Si no pueden ejecutar la ampliación y asfaltado de esta carretera con presupuesto propio, por lo menos hagan las diligencias ante Obras Públicas para que esta obra sea incluida como prioridad.
No se puede seguir esperando a que haya que lamentar vidas humanas para actuar. La carretera hacia Anamuya y Los Ríos no aguanta más.
Los moradores esperan una respuesta, no promesas.

