Con una inversión de más de 300 millones de euros y un crecimiento de licencias de 85% según el MIVHED, Verón-Punta Cana se convierte en la zona de mayor demanda de materiales de construcción del Este.
Bávaro-Punta Cana, La Altagracia.- El Distrito Municipal Verón-Punta Cana está viviendo su mayor boom de construcción de la última década. Solo en el mes de julio de 2026, el Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones (MIVHED) emitió 41 licencias de construcción para Punta Cana, convirtiéndola en la tercera zona más activa del país, solo detrás de Santo Domingo (103) y Santiago (43).
El dato, publicado por el propio MIVHED, confirma que entre enero y julio de 2026 se han emitido 1,122 licencias en todo el país, un 85% más que en el mismo período de 2025.
Pero lo que viene es más grande.
En mayo de 2026 abrirá en Playa Bávaro el nuevo macrocomplejo del Grupo Lopesan: tres hoteles cinco estrellas — Lopesan Caoba Lagoon, Serenity Bay y Splash Cove Resort, Spa & Casino — que sumarán más de 1,000 habitaciones nuevas con una inversión superior a los 300 millones de euros, según anunció el grupo en la feria ITB Berlín.
Cada habitación nueva necesita de 20 a 30 oficios distintos y todos pasan por la ferretería: varilla, cemento, bloques, cerámica, pintura, tuberías, cables, herramientas eléctricas, soldadura y equipos de protección.
El cuello de botella
El problema ya no es que no haya obras. Es que no dan abasto.
Así lo reconoció el pasado 21 de agosto de 2025 el CEO de Noval Properties, César Latrilla, durante la inauguración del proyecto Reserva Real by Harper en la avenida Alemania de Bávaro. El ejecutivo aseguró que los dos mayores retos que enfrenta la constructora en Bávaro-Punta Cana son la permisología y la escasez de mano de obra.
«Básicamente los permisos porque hay un colapso creo que generalizado en los ministerios y a veces cuesta la permisología», dijo Latrilla.
Sobre la mano de obra añadió: «Hay tantas obras que hay escasez».
A eso se suma el enredo burocrático entre Verón y el municipio de Higüey por la tramitación de permisos y los operativos migratorios que han reducido la disponibilidad de trabajadores, según detalla la prensa local.
¿Qué significa para las ferreterías de Bávaro y Friusa?
En palabras simples: las obras que ya tienen permiso no pueden pararse. Y la zona de Friusa, El Hoyo de Friusa, Los Altos de Friusa, Verón y la avenida España es donde vive y se mueve esa mano de obra y donde se abastecen las pequeñas y medianas constructoras.
Reportes locales señalan que Verón-Punta Cana es hoy el polo urbano de mayor crecimiento acelerado del país, donde la construcción jala directamente empleo alrededor: ferreterías, alquileres, comedores, transporte y seguridad.
Quien tenga el stock, la entrega rápida y el crédito en la zona, va a capturar esa demanda.

