Higüey, La Altagracia.- El comunicador Francisco Américo Aristy Melo definió a Higüey como una «Ciudad Zafacón» y responsabilizó directamente a las autoridades que han gobernado el municipio, con mayor carga para la actual alcaldesa Karina Aristy, por mantener a la ciudad en el atraso, la suciedad y el abandono total.
Américo explicó que en Europa existe la expresión «Ciudad Zafacón» para referirse a las ciudades donde hay acumuladas cantidades de aguas contaminadas, aguas residuales por doquier, un tránsito desorganizado y donde la propia población no tiene niveles culturales ni formación ciudadana.
«Esas son las ciudades como la nuestra, como Higüey en la actualidad, que usted no encuentra un busto de un personaje que haya sido trascendente y que haya aportado significativamente a su comunidad, a su pueblo, a su país», expresó.
El comunicador dijo que debe ser una vergüenza para el Ayuntamiento de Higüey que Alex Bueno tiene tres meses y once días que murió y ya en San José de las Matas, en Sajoma, tiene un busto, y en su propia tierra no hay nada.
«Según los romanos no solo es para exaltarlo, sino para que no se pierda con el tiempo su historia y su aportación», agregó.
Cuestionó con dureza la falta de reconocimiento a los verdaderos héroes higüeyanos:
«¿Usted cree que no es injusto que don José Manuel Álvarez no tenga un busto aquí? ¿Que Pedro Livio Cedeño, que entregó su vida por la República en el ajusticiamiento de Trujillo, no tenga un busto aquí? ¿Ustedes creen que un periodista de la talla de Teófilo Guerrero de Rosario, primer periodista muerto en la etapa de Trujillo, brillante y que está sepultado en el cementerio municipal y ni siquiera se sabe dónde está la tumba, no tenga un busto aquí? ¿Usted cree que Pepe Rosario, el iniciador de un proyecto musical que trascendió y se internacionalizó, no merece un busto en Higüey?»
Américo describió a Higüey como una ciudad donde el hedor es lo que prima, en una supuesta ciudad turística, con vertederos improvisados por doquier, aceras intransitables ocupadas y sin ningún atractivo.
«¿Quiénes han sido los culpables? ¿Quiénes han gobernado más el municipio de Higüey? Porque no soy yo, ni es usted. Son los que han gobernado, que no han tenido la suficiente capacidad, que no han tenido la visión», sentenció.
Puso como ejemplo a San Juan de la Maguana, que le llaman la ciudad de los monumentos, donde una exalcaldesa en tres periodos transformó una de las provincias más pobres del país que solo produce agricultura, pero hoy impresiona por su organización y limpieza. Lo mismo con Azua, que produce tomate y plátano, y Baní, donde en cualquier lugar encuentras una estatua de sus grandes héroes.
«Aquí no tenemos absolutamente nada», afirmó.
Apuntó directamente a la alcaldesa Karina Aristy: «Yo creo que a Karina hay que dar una vuelta por el sur, pero que no me la lleven con los vidrios pintados, porque ella es la que ha gobernado más y aspira a otro periodo que serían seis».
Francisco Américo recordó que el Ayuntamiento no tiene un departamento de Cultura que funcione, que La Romana todos los años supera a Higüey en publicación de libros y aportes a la cultura, y que aquí no se hace nada.
Advirtió que Higüey se ha convertido en lo que por años adelantó Frank Ranieri: una ciudad dormitorio. «Usted llega, duerme y se marcha. Aquí ni siquiera se mide cuántas personas que no son naturales del municipio entran y cuál es su consumo, porque tampoco hay un departamento de turismo que funcione».
Finalizó diciendo que Higüey tiene más atraso que en los años setenta y que la mayor carga de culpabilidad la tiene la actual incumbente porque es la que ha gobernado por más tiempo.
«Es urgente crear las bases necesarias para un relanzamiento de la ciudad de Higüey. Nosotros no somos absolutamente nada. Somos una ciudad zafacón, aunque nos duela», concluyó.

